Los Perdones de Carondelet


El poder del perdón es uno de los poderes más grandes, devastadores y muy poco utilizados que tiene el hombre a su disposición. Todo el tiempo andamos perdonando cualquier ofensa hacia nosotros, el perdón está en todas partes. Por ejemplo, en los escritos de la Biblia tenemos que perdonar hasta setenta veces siete, varias religiones inculcan el perdón y todo el mundo lo conoce.

Pero ¿qué tan valedero llega a ser este perdón?, todos nosotros, los hombres conocemos de los alcances de este acto y al conocer podemos manipularlo a nuestras ansias. Es una gracia,  decimos algunos, pero ¿qué es una gracia? Si utilizamos el diccionario de la Real Academia nos dirá que gracia es un “Don o favor que se hace sin merecimiento particular; concesión gratuita”.  Me detengo en la parte de sin merecimiento particular y lo relaciono con el perdón obteniendo como resultado “la gracia del perdón”.

¿Por qué mencionar el tema de la gracia del perdón? En un escrito que leí llamado los “Elementos del poder” , que forma parte del libro Masa y Poder de Elías Canetti, señala que el perdón es algo nuestro y que nosotros sabremos cómo y cuándo usarlo, en este caso el Presidente Correa conoce muy bien el poder que tiene y supo como usarlo cuando se presentó su oportunidad.

El último perdón otorgado por parte del presidente fue  el de conceder el indulto a los policías Paucar y Bahamonde, condenados a prisión (2 años) por el delito de magnicidio ocurrido el 30 de septiembre de 2010. El “perdón presidencial” se logró a que la Corte Nacional de Justicia desarrolló un informe  para que los policías reciban el indulto a través de la llamada Ley de Gracia.
           
Este último caso se suma los perdones otorgados por el primer mandatario a los directivos de Diario “El Universo”, al articulista Emilio Palacio y a los escritores del libro “El gran Hermano” los periodistas  Juan Carlos Calderón y Christian Zurita.

Nuevamente utilizo uno de los pasajes del libro “Masa y Poder” que dice que sólo un hombre paranoico no perdona tan fácil y si lo hace no olvida, no lo hace del todo. ¿Será que el presidente Correa cabe dentro de este perfil? Ciertamente, otorgó el perdón a Diario “El Universo”, a Emilio Palacio, Christian Zurita, etc., pero porqué constantemente retoma estos casos en una que otra sabatina. El que perdona olvida, dice el dicho pero el presidente no lo hace, será tal vez porque el poderoso nunca puede perdonar del todo.

El capítulo “El poder del perdón. La gracia” del libro que tanto he mencionado, señala que el débil, para quien el poderoso es sumamente fuerte, es muy importante para éste porque representa la sumisión total. A esto se suma la gracia, que es un acto muy elevado y concentrado del poder, no puede existir gracia sin que antes haya estado primera la condenación. La ley de gracia en el Ecuador estipula que el derecho de gracia perdona, cambia o rebaja las penas impuestas por una sentencia judicial, pero que este derecho debe ser pedido por el sentenciado mediante una carta dirigida al Presidente de la República, después de que la veredicto haya sido ejecutado.

Entonces, aquí cabe la pregunta si el Presidente Correa perdonó de corazón o lo hizo para conseguir una autoafirmación de su poder a través de la gracia otorgada. Es una pregunta que queda en la mente de muchas personas, de las cuales muchas se contestan y otras buscan contestación.

La gracia del perdón queda vigente, el poder sigue creciendo y auto reafirmándose, la gracia queda a elección del que la pide y del que acepta concederla. Pero, si es poderoso quien escoge concederla debe conocer que el asenso de su poder termina cuando el perdón o indulto, llámese como se prefiera, llega como un vasa de agua fresca a los labios del que va a morir de sed. Aunque esto es debatible, porque puede terminar o reafirmar su poder.

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