Tolkien regresa y regresa recargado.


La fiebre de J. R. Tolkien está reviviendo de nuevo.  Uno de sus más afamados libros “El Hobbit” será llevado al cine por el ya conocido y afamado director de la saga, igual basada en libros de Tolkien, “El Señor de los anillos”, Peter Jackson. Este es un estreno que muchos de los amantes de la Tierra Media disfrutarán ya que promete mucho en dirección, producción, efectos, etc.
Sin embargo, a pesar de que estoy muy emocionada esperando el dichoso estreno,  me detengo a pensar un momento en todo el fenómeno que esta literatura fantástica ha creado y que ha aumentó el momento que Hollywood la presentó a todos aquellos desconocedores de Tolkien.
La Tolkienmanía le llaman; adultos, jóvenes inclusive niños se han llenado tanto de esta fiebre. Inclusive existen clases de idiomas donde se enseña a hablar élfico. Muchas personas gastaron fortunas inmensas en conseguir réplicas de las armas, adornos inclusive vestuario de las películas. Se han reuniones, donde se premia al mejor cosplay que represente a su personaje sea Aragorn, Arwen , Legolas, Gimgli, Frodo, etc.
Pero esta tolkienmanía no tiene sus inicios a partir del estreno de la saga, sino mucho antes cuando los libros fueron publicados. Crearon una sensación, principalmente en el mundo europeo, pero, vuelvo y repito, se afianzó mundialmente cuando Hollywood llevó la saga al cine.
Fue algo verdaderamente maravilloso, que en estos tiempos en los cuales mayor importancia tiene la cultura del espéctaculo, la televisión y sus programas basura. Una película, haya logrado que el mundo entero vuelva a leer un libro guardado en el tiempo.  Tolkien, sin querer queriendo, junto con Jackson, consiguieron algo que no muchos habían podido conseguir, ellos pusieron al mundo a leer de nuevo. Muchas personas conocieron el libro a través de las películas, otras ( a las que llamaré benditas) vieron recreada su imaginación en las películas.
Aunque, si preguntan mi opinión, mil veces preferiré leer un libro antes que ver una película basada en el mismo. Se pierde la magia creo yo, esa magia que tenemos para imaginar las cosas. Así que este es mi consejo, antes de que se estrene en el país (por cierto será la noche de navidad, como regalo para los amantes de Tolkien), vaya a su librería más cerca, entre y pregunte por el libro “El Hobbit” cómprelo, será un poco caro pero es literatura que vale la pena tener en casa, y léalo. Disfrute de la comodidad de su casa, su oficina, el balo, etc., y sumérjase en el mundo de Tolkien, después vaya al cine y mire la película, pude admirarse o decepcionarse, todo dependerá de su grado de imaginación y su capacidad de sorprenderse.

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