Nuestra vida es siempre acompañada de una canción, inconcientemente cada momento tiene su música. Y de cierta manera, amamos a la radio o la odiamos, depende del instante en que estemos pasando. Muchas veces, pensamos que es tan sólo mera coincidencia, y otras pensamos que nuestro corazón se conectó y que esa canción es para nosotros.
La vida nos da muchas vueltas y la vida, nuestra vida, se parece a una canción o es una canción, depende del enfoque que le des. Los momentos las situaciones se prestán, para un amor que falló, que no funcionó quedaría bien un "Por qué " de Chayane, para aquellos en que están en época de color rosa, quedaría bien un "Te quiero" de OV7, para lo corazones conquistadores que buscan conquistar y sanar a otro corazón herido porque no intentar "Hasta ya no respirar" de N'Sync, para aquell@s arrepentid@s "Perdóname" de Luciano Pereyra, en fin, un sin número de canciones se pueden prestar, puesto que, la imaginación del hombre es poderosa y más cuando se guía con el corazón y aunque no fuera así tienen un significado para quienes las escuchan.
Pero por qué digo que nuestra vida puede ser una canción, porque simplemente la vida tiene su música, porque cada paso que das tiene ritmo, cada respiro que das tiene un sonido, tú tienes tu propio estéreo instalado en ti. Y la mejor manera de escuchar la música celestial de tu propio yo, es tan sólo cerrar los ojos, respirar hondo.
Caminar contra el viento, reír y llorar al mismo tiempo, sentir la brisa, ser nuestra propia libertad, nuestro propio sueño, entregar el corazón, ser aventureros, ser un misterio, ser una realidad, ser principio y fin, ser lluvia de fuego, luchar con los brazos y la frente en alto hasta el fin. Sólo así nuestra vida será una canción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario