Dormida en la inmensa noche,
la luna me cobija,
escucho el susurro leve del viento.
rozar mis manos rozar mis cuerpos.
La brisa marina retumba en mis oídos,
siento todo y a la vez nada,
con el rostro azulado de la luz de la estela de la noche,
pienso en ti y sé que te amo.
Mis ojos se inundan del temor de amarte tanto,
una sensación desconocida recorre todo mi cuerpo,
tiemblo y siento que una lágrima recorre mi mejilla,
el amor ha crecido, el amor me está inundando.
Y en el susurro del viento llega tu voz,
que me dice, eres mi princesa, mi mariposa,
levanto mi rostro y la luna lo ilumina,
te veo distante pero con paso firme llegando a mí.
Bajo la cabeza, pienso que es un sueño,
pero el claro sonido de tú esencia,
me hace levantar la vista, me limpias las lágrimas,
me das la mano, y me dices ¡Aquí estoy amor!.
Y camino junto a tí, y en silencio grita mi voz,
¡te amo mi principe, te amo, estoy enamorada de ti!
No hay comentarios:
Publicar un comentario