http://www.youtube.com/watch?v=t6HCQEXyuow&feature=fvw.
He querido poner la letra de está canción, porque es una las que más me gusta, para todos aquellos que vean este link quiero que recuerden la infancia que tuvimos, que tenemos y tendremos. Una de las tantas hermosas películas de Disney, que nos ayuda a disfrutar y a conocer un poco de historia. La banda sonora es única y los dibujos de muy buena calidad, sin duda alguna Pocahontas es otra de las tantas buenas producciones de Walt Disney.
ORACIÓN PARA EMPEZAR EL DÍA
Mi señor Dios ¿estás ahí?
quiero decirte, que me cuesta levantarme,
que me cuesta muchas veces seguir
cargando mi cruz, se me hace díficil seguir adelante.
Querido Dios, te pido que me ayudes,
que no me deje vencer por el mal
que se me presenta de tantas formas
dame la fuerza para no desfallecer.
La vida es dura, pero sé que son pruebas
que me pones para seguir en pie,
Dios cuando las cosas se han puesto más díficiles
pensaba que estaba solo, que me habías abandonado,
pero escuché tu voz que decía ¡Sigue, sigue aquí estoy!
Me has dicho que en los momentos díficiles,
tú me has llevado en tus brazos,
que has secado mis lágrimas y me has dado un fuerte abrazo,
Mi señor, mi Dios te pido fuerzas para seguir amando,
lágrimas para poder sonreir.
Que sea ejemplo de bondad y de fe,
que no cierre los ojos ante la realidad,
que pueda ayudar sin esperar nada cambio,
que resista a la envidia, que no haga el mal.
Dios mío, que este día pase con bien,
pase con mis amigos y mis enemigos,
que tenga penas para saber cuan fuerte soy,
y para sentir que te tengo cerca,
que tenga alegrías para agradecerte,
que sepa perdonar y pedir perdón.
Mi señor que el día de hoy sea único he irrepetible
Amén
quiero decirte, que me cuesta levantarme,
que me cuesta muchas veces seguir
cargando mi cruz, se me hace díficil seguir adelante.
Querido Dios, te pido que me ayudes,
que no me deje vencer por el mal
que se me presenta de tantas formas
dame la fuerza para no desfallecer.
La vida es dura, pero sé que son pruebas
que me pones para seguir en pie,
Dios cuando las cosas se han puesto más díficiles
pensaba que estaba solo, que me habías abandonado,
pero escuché tu voz que decía ¡Sigue, sigue aquí estoy!
Me has dicho que en los momentos díficiles,
tú me has llevado en tus brazos,
que has secado mis lágrimas y me has dado un fuerte abrazo,
Mi señor, mi Dios te pido fuerzas para seguir amando,
lágrimas para poder sonreir.
Que sea ejemplo de bondad y de fe,
que no cierre los ojos ante la realidad,
que pueda ayudar sin esperar nada cambio,
que resista a la envidia, que no haga el mal.
Dios mío, que este día pase con bien,
pase con mis amigos y mis enemigos,
que tenga penas para saber cuan fuerte soy,
y para sentir que te tengo cerca,
que tenga alegrías para agradecerte,
que sepa perdonar y pedir perdón.
Mi señor que el día de hoy sea único he irrepetible
Amén
La vida es una canción
Nuestra vida es siempre acompañada de una canción, inconcientemente cada momento tiene su música. Y de cierta manera, amamos a la radio o la odiamos, depende del instante en que estemos pasando. Muchas veces, pensamos que es tan sólo mera coincidencia, y otras pensamos que nuestro corazón se conectó y que esa canción es para nosotros.
La vida nos da muchas vueltas y la vida, nuestra vida, se parece a una canción o es una canción, depende del enfoque que le des. Los momentos las situaciones se prestán, para un amor que falló, que no funcionó quedaría bien un "Por qué " de Chayane, para aquellos en que están en época de color rosa, quedaría bien un "Te quiero" de OV7, para lo corazones conquistadores que buscan conquistar y sanar a otro corazón herido porque no intentar "Hasta ya no respirar" de N'Sync, para aquell@s arrepentid@s "Perdóname" de Luciano Pereyra, en fin, un sin número de canciones se pueden prestar, puesto que, la imaginación del hombre es poderosa y más cuando se guía con el corazón y aunque no fuera así tienen un significado para quienes las escuchan.
Pero por qué digo que nuestra vida puede ser una canción, porque simplemente la vida tiene su música, porque cada paso que das tiene ritmo, cada respiro que das tiene un sonido, tú tienes tu propio estéreo instalado en ti. Y la mejor manera de escuchar la música celestial de tu propio yo, es tan sólo cerrar los ojos, respirar hondo.
Caminar contra el viento, reír y llorar al mismo tiempo, sentir la brisa, ser nuestra propia libertad, nuestro propio sueño, entregar el corazón, ser aventureros, ser un misterio, ser una realidad, ser principio y fin, ser lluvia de fuego, luchar con los brazos y la frente en alto hasta el fin. Sólo así nuestra vida será una canción.
ENAMORADA PROFUNDAMENTE DE TI
Dormida en la inmensa noche,
la luna me cobija,
escucho el susurro leve del viento.
rozar mis manos rozar mis cuerpos.
La brisa marina retumba en mis oídos,
siento todo y a la vez nada,
con el rostro azulado de la luz de la estela de la noche,
pienso en ti y sé que te amo.
Mis ojos se inundan del temor de amarte tanto,
una sensación desconocida recorre todo mi cuerpo,
tiemblo y siento que una lágrima recorre mi mejilla,
el amor ha crecido, el amor me está inundando.
Y en el susurro del viento llega tu voz,
que me dice, eres mi princesa, mi mariposa,
levanto mi rostro y la luna lo ilumina,
te veo distante pero con paso firme llegando a mí.
Bajo la cabeza, pienso que es un sueño,
pero el claro sonido de tú esencia,
me hace levantar la vista, me limpias las lágrimas,
me das la mano, y me dices ¡Aquí estoy amor!.
Y camino junto a tí, y en silencio grita mi voz,
¡te amo mi principe, te amo, estoy enamorada de ti!
la luna me cobija,
escucho el susurro leve del viento.
rozar mis manos rozar mis cuerpos.
La brisa marina retumba en mis oídos,
siento todo y a la vez nada,
con el rostro azulado de la luz de la estela de la noche,
pienso en ti y sé que te amo.
Mis ojos se inundan del temor de amarte tanto,
una sensación desconocida recorre todo mi cuerpo,
tiemblo y siento que una lágrima recorre mi mejilla,
el amor ha crecido, el amor me está inundando.
Y en el susurro del viento llega tu voz,
que me dice, eres mi princesa, mi mariposa,
levanto mi rostro y la luna lo ilumina,
te veo distante pero con paso firme llegando a mí.
Bajo la cabeza, pienso que es un sueño,
pero el claro sonido de tú esencia,
me hace levantar la vista, me limpias las lágrimas,
me das la mano, y me dices ¡Aquí estoy amor!.
Y camino junto a tí, y en silencio grita mi voz,
¡te amo mi principe, te amo, estoy enamorada de ti!
El espíritu del niño muerto
"Cuando ocurren cosas, normalmente es a una persona o un grupo de personas compartiendo la misma experiencia, pero esto que voy a contar sucede en un pueblo, y ocurre a todos sus habitantes, los cuales ya están acostumbrados... Pero yo, como
visitante, y mis primas, hemos vivido unas experiencias que a la gente de allí les parece "normales".
Fuimos a ese pueblo donde mis tíos tenían en las afueras una casa cerca del pantano. Para ir al pueblo tenías que seguir
un camino de tierra durante cuatro kilómetros hasta llegar.
Como en la casa de noche nos aburríamos, mis tíos nos
acercaban al pueblo en coche para que pasáramos allí unas horas con los chicos del pueblo. Era verano y las noches invitaban
a pasarlas hablando y disfrutando de compañía.
Los chicos del pueblo al principio nos parecían muy fantasiosos o que nos querían meter miedo. Decían que algunas noches
se oía el gemido de un niño pidiendo ayuda... pero no venía de ninguna parte, sino de todo el pueblo. Cada uno de los habitantes lo oía en su propia casa, en la calle, en la tienda, en el bar... partía de las paredes, del suelo... a veces incluso sentían
un empujón violento que los lanzaba al suelo... Contaban que
incluso una mujer embarazada perdió a su hijo en la plaza una tarde en la que se encontraba hablando con unas amigas al sentir que unas manos aprisionaban su vientre con tanta fuerza que la hizo abortar allí mismo. Ella estuvo a punto de morir y
cuando se recuperó, se fueron del pueblo y no volvieron a él.
Les preguntamos que quién podría provocar esas cosas... y que después de lo de la mujer ¿cómo es que la gente no se va del pueblo también? Entonces nos contaron una especie de leyenda y del por qué creen que "eso" atacó tan ferozmente a la mujer.
Hacía unos diez años, unos niños del pueblo decidieron irse una noche de verano a otro pueblo vecino. Para ello tenían que
atravesar un campo donde en uno de los laterales estaba el cementerio que compartían los dos pueblos y que se hallaba
justo a la mitad del camino.
Cuando ya estaban bien avanzados oyeron un crujido a sus espaldas. Era el hermano menor de uno de ellos. Le instaron a que se volviese a casa pues no querían cargar con críos y éste se negó en rotundo, más que nada es que le daba miedo volverse solo.
Entonces decidieron despistarle. Al llegar a la altura del cementerio dijeron que iban a jugar para esconderse en él. Como había luna llena se veía bastante bien, este chico aceptó sin
sospechar nada... Ya en el cementerio, uno contaba y los demás se escondieron todos juntos, mientras este chico se escondía en otro lado pensando que todos estaban haciendo lo mismo.
Cuando ya le perdieron de vista, los chicos se reunieron y salieron por una de las tapias dejando a este chico escondido. No podían evitar reirse de lo fácil que había resultado engañarlo hasta que oyeron un grito desgarrador... Al principio pensaron que se trataba de una broma, hasta que el segundo grito reaccionaron y volvieron a entrar en el cementerio... Estuvieron buscando por todas partes pero no le encontraron, gritaron su nombre, dieron vueltas y más vueltas y nada.
Al cabo de muchas horas, cuando ya despuntaba el alba decidieron buscar ayuda en el pueblo con la esperanza de que el chico les hubiese gastado una broma y se hubiese ido a casa.
Al llegar al pueblo, el hermano fue a su habitación, no había dormido allí, la madre le preguntó por su hermano pequeño y éste le tuvo que contar la verdad. La madre avisó al padre y éste a todo el pueblo... Salieron todos en busca del muchacho al cementerio.
Cuando llegaron allí, uno de los vecinos descubrió con terror que el cuerpo del chico se encontraba en una de las fosas que acababan de abrir días antes para un nuevo difunto... El chico tenía la cabeza reventada, los huesos de las piernas y de los brazos retorcidos en una figura grotesca, los ojos cristalizados por el pánico y la boca en una mueca de absoluto terror...
Fue un día negro en todo el pueblo, nadie se explicaba lo que había ocurrido allí. El hermano, con los años, fue internado en un psiquiátrico pues decía que su hermano se estaba vengando de él, le veía en todas partes, le pegaba... Los médicos le diagnosticaron neurosis obsesiva post-traumática, pero no podían explicar los contínuos moratones que aparecían por todo su cuerpo, incluso en la cara...
Al cabo de unos años, la madre de estos hermanos se quedó embarazada... y a los siete meses le ocurrió lo que ya contaron
antes: Algo había provocado la muerte de su bebé y quizás su propia muerte de la que escapó por poco. Los chicos decían
que los gritos que oían por las noches eran iguales que los que oyeron en el cementerio.
Oyendo esta historia la verdad es que les creímos... habíamos pasado un buen rato de miedo y nuestro tio nos vendría pronto a recoger para llevarnos a casa...
Cuando íbamos hacia el coche, sentí un golpe fuerte en mi espalda que me obligó a apoyarme en mi prima de una forma violenta. Casi nos vamos las dos al suelo... Miré hacia atrás, pero los chicos estaban hablando entre ellos a unos tres metros de nosotros.
Mi tío dijo que me había tropezado. Mi prima, sin convencerse del todo, fue hacia los chicos, cuando de repente volvió la cabeza hacia el otro lado de forma violenta... Dijo que alguien la había abofeteado... y tenía una mano marcada en la cara... una mano pequeña...
Nos asustamos muchísimo... y empezamos a gritar presas de la histeria... Los chicos vinieron a auxiliarnos mientras mi tío abría el coche rápidamente para meternos dentro. Los chicos hicieron
una barrera con sus brazos protegiéndonos de lo que fuese y pudimos meternos en el coche. Por el cristal pude ver cómo golpeaban a algo invisible que les estaba atacando. Mi tio condujo a gran velocidad tocando el claxon como un loco. Al llegar a la casa llamó a mis otros tios y todos fueron al pueblo a ayudar a los chicos, pero ya todo había pasado. Éstos se encontraban agotados por la lucha, con arañazos, golpes... pero dijeron que estaban acostumbrados, que no pasaba nada.
Las agresiones en ese pueblo son esporádicas y no siempre a las mismas personas... pero ellos sienten que tienen que estar
ahí para que ese niño que murió de forma tan violenta no esté solo... Llegará el momento en que pueda descansar en paz."
visitante, y mis primas, hemos vivido unas experiencias que a la gente de allí les parece "normales".
Fuimos a ese pueblo donde mis tíos tenían en las afueras una casa cerca del pantano. Para ir al pueblo tenías que seguir
un camino de tierra durante cuatro kilómetros hasta llegar.
Como en la casa de noche nos aburríamos, mis tíos nos
acercaban al pueblo en coche para que pasáramos allí unas horas con los chicos del pueblo. Era verano y las noches invitaban
a pasarlas hablando y disfrutando de compañía.
Los chicos del pueblo al principio nos parecían muy fantasiosos o que nos querían meter miedo. Decían que algunas noches
se oía el gemido de un niño pidiendo ayuda... pero no venía de ninguna parte, sino de todo el pueblo. Cada uno de los habitantes lo oía en su propia casa, en la calle, en la tienda, en el bar... partía de las paredes, del suelo... a veces incluso sentían
un empujón violento que los lanzaba al suelo... Contaban que
incluso una mujer embarazada perdió a su hijo en la plaza una tarde en la que se encontraba hablando con unas amigas al sentir que unas manos aprisionaban su vientre con tanta fuerza que la hizo abortar allí mismo. Ella estuvo a punto de morir y
cuando se recuperó, se fueron del pueblo y no volvieron a él.
Les preguntamos que quién podría provocar esas cosas... y que después de lo de la mujer ¿cómo es que la gente no se va del pueblo también? Entonces nos contaron una especie de leyenda y del por qué creen que "eso" atacó tan ferozmente a la mujer.
Hacía unos diez años, unos niños del pueblo decidieron irse una noche de verano a otro pueblo vecino. Para ello tenían que
atravesar un campo donde en uno de los laterales estaba el cementerio que compartían los dos pueblos y que se hallaba
justo a la mitad del camino.
Cuando ya estaban bien avanzados oyeron un crujido a sus espaldas. Era el hermano menor de uno de ellos. Le instaron a que se volviese a casa pues no querían cargar con críos y éste se negó en rotundo, más que nada es que le daba miedo volverse solo.
Entonces decidieron despistarle. Al llegar a la altura del cementerio dijeron que iban a jugar para esconderse en él. Como había luna llena se veía bastante bien, este chico aceptó sin
sospechar nada... Ya en el cementerio, uno contaba y los demás se escondieron todos juntos, mientras este chico se escondía en otro lado pensando que todos estaban haciendo lo mismo.
Cuando ya le perdieron de vista, los chicos se reunieron y salieron por una de las tapias dejando a este chico escondido. No podían evitar reirse de lo fácil que había resultado engañarlo hasta que oyeron un grito desgarrador... Al principio pensaron que se trataba de una broma, hasta que el segundo grito reaccionaron y volvieron a entrar en el cementerio... Estuvieron buscando por todas partes pero no le encontraron, gritaron su nombre, dieron vueltas y más vueltas y nada.
Al cabo de muchas horas, cuando ya despuntaba el alba decidieron buscar ayuda en el pueblo con la esperanza de que el chico les hubiese gastado una broma y se hubiese ido a casa.
Al llegar al pueblo, el hermano fue a su habitación, no había dormido allí, la madre le preguntó por su hermano pequeño y éste le tuvo que contar la verdad. La madre avisó al padre y éste a todo el pueblo... Salieron todos en busca del muchacho al cementerio.
Cuando llegaron allí, uno de los vecinos descubrió con terror que el cuerpo del chico se encontraba en una de las fosas que acababan de abrir días antes para un nuevo difunto... El chico tenía la cabeza reventada, los huesos de las piernas y de los brazos retorcidos en una figura grotesca, los ojos cristalizados por el pánico y la boca en una mueca de absoluto terror...
Fue un día negro en todo el pueblo, nadie se explicaba lo que había ocurrido allí. El hermano, con los años, fue internado en un psiquiátrico pues decía que su hermano se estaba vengando de él, le veía en todas partes, le pegaba... Los médicos le diagnosticaron neurosis obsesiva post-traumática, pero no podían explicar los contínuos moratones que aparecían por todo su cuerpo, incluso en la cara...
Al cabo de unos años, la madre de estos hermanos se quedó embarazada... y a los siete meses le ocurrió lo que ya contaron
antes: Algo había provocado la muerte de su bebé y quizás su propia muerte de la que escapó por poco. Los chicos decían
que los gritos que oían por las noches eran iguales que los que oyeron en el cementerio.
Oyendo esta historia la verdad es que les creímos... habíamos pasado un buen rato de miedo y nuestro tio nos vendría pronto a recoger para llevarnos a casa...
Cuando íbamos hacia el coche, sentí un golpe fuerte en mi espalda que me obligó a apoyarme en mi prima de una forma violenta. Casi nos vamos las dos al suelo... Miré hacia atrás, pero los chicos estaban hablando entre ellos a unos tres metros de nosotros.
Mi tío dijo que me había tropezado. Mi prima, sin convencerse del todo, fue hacia los chicos, cuando de repente volvió la cabeza hacia el otro lado de forma violenta... Dijo que alguien la había abofeteado... y tenía una mano marcada en la cara... una mano pequeña...
Nos asustamos muchísimo... y empezamos a gritar presas de la histeria... Los chicos vinieron a auxiliarnos mientras mi tío abría el coche rápidamente para meternos dentro. Los chicos hicieron
una barrera con sus brazos protegiéndonos de lo que fuese y pudimos meternos en el coche. Por el cristal pude ver cómo golpeaban a algo invisible que les estaba atacando. Mi tio condujo a gran velocidad tocando el claxon como un loco. Al llegar a la casa llamó a mis otros tios y todos fueron al pueblo a ayudar a los chicos, pero ya todo había pasado. Éstos se encontraban agotados por la lucha, con arañazos, golpes... pero dijeron que estaban acostumbrados, que no pasaba nada.
Las agresiones en ese pueblo son esporádicas y no siempre a las mismas personas... pero ellos sienten que tienen que estar
ahí para que ese niño que murió de forma tan violenta no esté solo... Llegará el momento en que pueda descansar en paz."
TERROR, TERROR Y MÁS TERROR
No sólo los perros lamen
La citada historia le sucedió a una niña de 9 años, hija única de padres de gran influencia en la política local; esta niña tenía todo lo que hubiese querido y deseado una niña normal con buena educación, pero con una soledad incomparable. Sus padres solían salir a fiestas de caridad y reuniones del ámbito político, y la dejaban sola.
Todo cambió cuando le compraron un cachorro de raza grande (esto para que cuidase a la niña cuando creciera), pasaron los años y la niña y el perro se volvieron inseparables. Una noche como cualquier otra los padres fueron a despedirse de la niña; el perro, ya acostumbrado a dormir con la niña, se postraba abajo de la cama.
Los padres se fueron y pronto la niña se sumió en un sueño profundo, ya aproximadamente como a las 2:30 de la madrugada, un fuerte ruido la despertó, eran como rasguños leves y luego más fuertes. Entonces, temerosa, bajó la mano para que el perro la lamiese (era como un código entre ella y el perro) y lo hizo y entonces ella se tranquilizó y durmió otra vez.
Cuando ella se despertó por la mañana descubrió algo espantoso: En el espejo del tocador había algo escrito con letras rojas. Cuando se acercó, vio que era un rastro de sangre que decía así:
"NO SÓLO LOS PERROS LAMEN".
Entonces dio un grito de terror al ver a su perro crucificado en el suelo de su habitación.
Se dice que cuando los padres la encontraron ella no hablaba de otra cosa más que de "¿quién me lamió?" y decía el nombre de su perro, se volvió loca y hasta la fecha está en un manicomio y sus padres, tratando de olvidar lo que hallaron en el cuarto y a su hija, se fueron al extranjero.
Y la incógnita más grande es: según los que fueron a investigar al cuarto de la niña, el perro ya estaba muerto, es decir crucificado en el suelo, desde hace horas. ¿Quién le lamió la mano a la niña debajo de la cama?
La citada historia le sucedió a una niña de 9 años, hija única de padres de gran influencia en la política local; esta niña tenía todo lo que hubiese querido y deseado una niña normal con buena educación, pero con una soledad incomparable. Sus padres solían salir a fiestas de caridad y reuniones del ámbito político, y la dejaban sola.
Todo cambió cuando le compraron un cachorro de raza grande (esto para que cuidase a la niña cuando creciera), pasaron los años y la niña y el perro se volvieron inseparables. Una noche como cualquier otra los padres fueron a despedirse de la niña; el perro, ya acostumbrado a dormir con la niña, se postraba abajo de la cama.
Los padres se fueron y pronto la niña se sumió en un sueño profundo, ya aproximadamente como a las 2:30 de la madrugada, un fuerte ruido la despertó, eran como rasguños leves y luego más fuertes. Entonces, temerosa, bajó la mano para que el perro la lamiese (era como un código entre ella y el perro) y lo hizo y entonces ella se tranquilizó y durmió otra vez.
Cuando ella se despertó por la mañana descubrió algo espantoso: En el espejo del tocador había algo escrito con letras rojas. Cuando se acercó, vio que era un rastro de sangre que decía así:
"NO SÓLO LOS PERROS LAMEN".
Entonces dio un grito de terror al ver a su perro crucificado en el suelo de su habitación.
Se dice que cuando los padres la encontraron ella no hablaba de otra cosa más que de "¿quién me lamió?" y decía el nombre de su perro, se volvió loca y hasta la fecha está en un manicomio y sus padres, tratando de olvidar lo que hallaron en el cuarto y a su hija, se fueron al extranjero.
Y la incógnita más grande es: según los que fueron a investigar al cuarto de la niña, el perro ya estaba muerto, es decir crucificado en el suelo, desde hace horas. ¿Quién le lamió la mano a la niña debajo de la cama?
AHORA SI EL TERROR ESTÁ DETRÁS DE TI
Durante años Armando fue el primero de la lista. Desde bien pequeño siempre le había tocado el primero de la lista en un colegio de una ciudad al norte de España.
Los trágicos sucesos que tuvo que vivir en primera persona marcaría para toda su vida la conducta de este chavalillo. Su madre, su padre, su hermana, su abuelo y su abuela fallecieran cuando Armando contaba con tan solo 4 años, en un accidente aéreo sin que sus cuerpos pudieran ser rescatados del océano.
Armando vivía obsesionado con la sangre y las muertes. Mientras otros niños de su edad pasaban las tardes estudiando o mirando dibujos televisivos, Armando se dedicaba a mirar películas de terror y pequeñas excursiones al campo en busca de animales muertos para realizarles su propia "necropsia" en el viejo desbán de su hogar.
Armando despues de los trágicos sucesos fue adoptado por una familia. Su padre adoptivo le pegaba y le hacía pasar una mala infancia. Todas estas situaciones fueron creando a un monstruo, a un asesino.
Con 18 años Armando ingresó en el cuerpo militar para hacer la "mili", le tocó en el primer batallón. Este batallón estaba configurado por unas listas de hombres cuyos apellidos iban de la A a la D.
Armando siempre fue el primero de la lista, pero en esta ocasión bajó al puesto número 14. Esto hizo que con el paso de los días Armando se fuera trastornando hasta idear un plan, una matanza. Iría asesinando a todos los compañeros para conseguir así ser el primero de la lista.
Asesinó brutalmente a todos sus compañeros. Así, al número 13 lo agarró por los pelos y le destrozó la cabeza a golpes contra la pared de los lavabos.
Al número 12 le introdujo un puñal de 13 cm de largo por 4 de ancho por la boca, destrozandole la lengua, garganta y esófago, para acabar muriendo ahogadpo con su propia sangre.
Al número 11 lo atropelló con un "jeep" del cuartel repetidas veces hasta dejarlo completamente destrozado.
Al número 10 le seccionó la garganta con un corte seco.
Al número 9 lo introdujo vivo en la incineradora de residuos.
Al número 8 le arrancó el corazón mientras dormía con sus propias manos.
Al número 7 lo empujó a unos paneles de electricidad y se electrocutó hasta prenderse fuego.
Al número 6 le segó la cabeza con un hacha, la empaquetó y se la envío a la familia del asesinado.
Al número 5 le cortó las piernas y los brazos y lo tiró a un río que pasaba por el lugar para que muriera ahogado.
Al número 4 lo tiró desde una de las garitas del tejado, y para rematarlo le cortó la vena yugular.
Al número 3 le introdujo una varilla de acero por el cuello hasta la médula y lo dejó en estado de coma irreversible.
Al número 2 le ató de piernas y brazos en un bosque cercano, le introdujo una grana en la boca, tiró de la anilla y explosionó.
Al número 1 lo torturó de la siguiente manera hasta que falleció desangrado: Le fue cortando con un machete dedos, manos, brazos, desos de los pies, pies, piernas, orejas, pene, nariz, ojos y le sacó la piel en vida, falleciendo a los poco minutos.
Como había enterrado a uno y echado a un río a otro, el resto de los cuerpos los troceó y los fue enterrando por los jardines del cuartel.
Todas estas desapariciones provocaron un gran problema social, nadie tenía explicación para lo que estaba sucediendo.
Unos días mas tarde llega la noticia de que el compañero que estaba en coma había fallecido en el hospital. Se celebra un homenaje en el cuartel y mientras Armando limpia su arma accidentalmente se produce un disparo que le atraviesa la cabeza de lado a lado.
Desde ese día se cuenta que el espíritu de Armando vaga por el hoy abandonado cuartel vigilando que siempre sea el primero de la lista.
Los trágicos sucesos que tuvo que vivir en primera persona marcaría para toda su vida la conducta de este chavalillo. Su madre, su padre, su hermana, su abuelo y su abuela fallecieran cuando Armando contaba con tan solo 4 años, en un accidente aéreo sin que sus cuerpos pudieran ser rescatados del océano.
Armando vivía obsesionado con la sangre y las muertes. Mientras otros niños de su edad pasaban las tardes estudiando o mirando dibujos televisivos, Armando se dedicaba a mirar películas de terror y pequeñas excursiones al campo en busca de animales muertos para realizarles su propia "necropsia" en el viejo desbán de su hogar.
Armando despues de los trágicos sucesos fue adoptado por una familia. Su padre adoptivo le pegaba y le hacía pasar una mala infancia. Todas estas situaciones fueron creando a un monstruo, a un asesino.
Con 18 años Armando ingresó en el cuerpo militar para hacer la "mili", le tocó en el primer batallón. Este batallón estaba configurado por unas listas de hombres cuyos apellidos iban de la A a la D.
Armando siempre fue el primero de la lista, pero en esta ocasión bajó al puesto número 14. Esto hizo que con el paso de los días Armando se fuera trastornando hasta idear un plan, una matanza. Iría asesinando a todos los compañeros para conseguir así ser el primero de la lista.
Asesinó brutalmente a todos sus compañeros. Así, al número 13 lo agarró por los pelos y le destrozó la cabeza a golpes contra la pared de los lavabos.
Al número 12 le introdujo un puñal de 13 cm de largo por 4 de ancho por la boca, destrozandole la lengua, garganta y esófago, para acabar muriendo ahogadpo con su propia sangre.
Al número 11 lo atropelló con un "jeep" del cuartel repetidas veces hasta dejarlo completamente destrozado.
Al número 10 le seccionó la garganta con un corte seco.
Al número 9 lo introdujo vivo en la incineradora de residuos.
Al número 8 le arrancó el corazón mientras dormía con sus propias manos.
Al número 7 lo empujó a unos paneles de electricidad y se electrocutó hasta prenderse fuego.
Al número 6 le segó la cabeza con un hacha, la empaquetó y se la envío a la familia del asesinado.
Al número 5 le cortó las piernas y los brazos y lo tiró a un río que pasaba por el lugar para que muriera ahogado.
Al número 4 lo tiró desde una de las garitas del tejado, y para rematarlo le cortó la vena yugular.
Al número 3 le introdujo una varilla de acero por el cuello hasta la médula y lo dejó en estado de coma irreversible.
Al número 2 le ató de piernas y brazos en un bosque cercano, le introdujo una grana en la boca, tiró de la anilla y explosionó.
Al número 1 lo torturó de la siguiente manera hasta que falleció desangrado: Le fue cortando con un machete dedos, manos, brazos, desos de los pies, pies, piernas, orejas, pene, nariz, ojos y le sacó la piel en vida, falleciendo a los poco minutos.
Como había enterrado a uno y echado a un río a otro, el resto de los cuerpos los troceó y los fue enterrando por los jardines del cuartel.
Todas estas desapariciones provocaron un gran problema social, nadie tenía explicación para lo que estaba sucediendo.
Unos días mas tarde llega la noticia de que el compañero que estaba en coma había fallecido en el hospital. Se celebra un homenaje en el cuartel y mientras Armando limpia su arma accidentalmente se produce un disparo que le atraviesa la cabeza de lado a lado.
Desde ese día se cuenta que el espíritu de Armando vaga por el hoy abandonado cuartel vigilando que siempre sea el primero de la lista.
EL TERROR SIGUE AQUÍ
La visita de la muerte
"Tengo frio. ¿Dónde estoy? ¡No puedo moverme! Mis piernas y brazos... están... como entumecidos, gélidos. Se ha apoderado de mi ser. Una sensación de abandono. Como si una garra, me estuviera, sujetando. Todo el cuerpo. ! Ayuda... Por favor. Que alguien me ayude ¡!No... No está loco!! No sé lo que pasa. Socorro!!
Hace como dos días, yo me encontraba en el despacho de mi casa, revisado unos papeles. La lluvia con ganas repicaba, en los cristales, de la ventana. ¡Que gozada, ver caer la lluvia! - me dije. Con el verano tan duro que hemos tenido.
De repente me quede, helado. Una mujer, alta, esbelta avanzaba, entre la cortina de agua. Iba sin paraguas. Con la cabeza inclinada y las manos, en los bolsillos. Por un momento, pensé - ¿A donde ira una chica tan linda a estas horas? Con la que esta cayendo...
Se fue acercando, cada ves más. Hasta que estuvo lo suficiente cerca, que le vi bien el rostro.- Pero.. ¡No puede ser: Es ella! ¡Ha vuelto! Maria.. Maria!! - grité como un loco. ¡Tú... Pero si estás.. ¿cómo es posible? Pero sí yo mismo...
La mujer se para, casi toca con su cara, el cristal. Y en su rostro blanco inexpresivo, se dibuja una sonrisa, siniestra. Que dejaron al descubierto, una dentadura podrida. No pude más. Solté un grito horrible que me desgarró la garganta, y me desmaye. Cuando me desperté. Era noche cerrada. Decidí que tenia que asegurarme. No era posible, que Maria estuviese viva. Yo la mate. Con mis propias manos apreté su cuello. Luego la lleve a una finca. Donde pasamos los fines de semana. En le huerto, cave la fosa. Y tuve mucho cuidado de disimular, la tierra removida.
En menos de una hora, ya estaba en la finca. Cuando me acerque al huerto. Un temblor, recorrió todo mi cuerpo. ! Dios mío, no puede ser, la fosa esta vacía. Como si Maria hubiera salido de ella ¡. Me entro un pánico terrible. Ya no sabia que hacer. De repente, una voz que me resulto familiar dijo. - ¡Antonio... ¿Por qué, Antonio..? ¿Por qué lo hiciste..? Dime Antonio...
María... - Dije con tono desesperado. - ¡Tú no quisiste el divorcio. No me dejaste alternativa! Entonces ella se acercó, vestida como siempre. Pero el semblante de la cara. Era una palidez fantasmal. Los pies no le llegaban al suelo. Como si flotara. Me tendió los brazos. Diciéndome: Antonio, ven... abrázame por ultima vez. Como hipnotizado, avancé y me abracé. Como nunca. Hasta ahora lo había hecho. Nos dimos un beso, largo y apasionado. Poco a poco fui entrando en un sopor, que fue dejándome como medio dormido y ya no recuerdo nada más.
Me encuentro en un lugar, lleno de barro. Y oscuro.
- ¿Qué oigo? ¡Voces! ¡Alguien se acerca! ¿Vendrán a socorrerme?
- ¡¡Oiga!! ¡Usted! ¿Qué hace ahí dentro? No ve que está dentro de una fosa, hombre de Dios?
- Pero... ¡Entonces no estoy muerto..! ¡¡Por favor, ayúdeme a salir de aquí!!
Una vez fuera, salí corriendo como un loco, gritando: !!María, te quiero!! ¡Vuelve a casa, María!!"
"Tengo frio. ¿Dónde estoy? ¡No puedo moverme! Mis piernas y brazos... están... como entumecidos, gélidos. Se ha apoderado de mi ser. Una sensación de abandono. Como si una garra, me estuviera, sujetando. Todo el cuerpo. ! Ayuda... Por favor. Que alguien me ayude ¡!No... No está loco!! No sé lo que pasa. Socorro!!
Hace como dos días, yo me encontraba en el despacho de mi casa, revisado unos papeles. La lluvia con ganas repicaba, en los cristales, de la ventana. ¡Que gozada, ver caer la lluvia! - me dije. Con el verano tan duro que hemos tenido.
De repente me quede, helado. Una mujer, alta, esbelta avanzaba, entre la cortina de agua. Iba sin paraguas. Con la cabeza inclinada y las manos, en los bolsillos. Por un momento, pensé - ¿A donde ira una chica tan linda a estas horas? Con la que esta cayendo...
Se fue acercando, cada ves más. Hasta que estuvo lo suficiente cerca, que le vi bien el rostro.- Pero.. ¡No puede ser: Es ella! ¡Ha vuelto! Maria.. Maria!! - grité como un loco. ¡Tú... Pero si estás.. ¿cómo es posible? Pero sí yo mismo...
La mujer se para, casi toca con su cara, el cristal. Y en su rostro blanco inexpresivo, se dibuja una sonrisa, siniestra. Que dejaron al descubierto, una dentadura podrida. No pude más. Solté un grito horrible que me desgarró la garganta, y me desmaye. Cuando me desperté. Era noche cerrada. Decidí que tenia que asegurarme. No era posible, que Maria estuviese viva. Yo la mate. Con mis propias manos apreté su cuello. Luego la lleve a una finca. Donde pasamos los fines de semana. En le huerto, cave la fosa. Y tuve mucho cuidado de disimular, la tierra removida.
En menos de una hora, ya estaba en la finca. Cuando me acerque al huerto. Un temblor, recorrió todo mi cuerpo. ! Dios mío, no puede ser, la fosa esta vacía. Como si Maria hubiera salido de ella ¡. Me entro un pánico terrible. Ya no sabia que hacer. De repente, una voz que me resulto familiar dijo. - ¡Antonio... ¿Por qué, Antonio..? ¿Por qué lo hiciste..? Dime Antonio...
María... - Dije con tono desesperado. - ¡Tú no quisiste el divorcio. No me dejaste alternativa! Entonces ella se acercó, vestida como siempre. Pero el semblante de la cara. Era una palidez fantasmal. Los pies no le llegaban al suelo. Como si flotara. Me tendió los brazos. Diciéndome: Antonio, ven... abrázame por ultima vez. Como hipnotizado, avancé y me abracé. Como nunca. Hasta ahora lo había hecho. Nos dimos un beso, largo y apasionado. Poco a poco fui entrando en un sopor, que fue dejándome como medio dormido y ya no recuerdo nada más.
Me encuentro en un lugar, lleno de barro. Y oscuro.
- ¿Qué oigo? ¡Voces! ¡Alguien se acerca! ¿Vendrán a socorrerme?
- ¡¡Oiga!! ¡Usted! ¿Qué hace ahí dentro? No ve que está dentro de una fosa, hombre de Dios?
- Pero... ¡Entonces no estoy muerto..! ¡¡Por favor, ayúdeme a salir de aquí!!
Una vez fuera, salí corriendo como un loco, gritando: !!María, te quiero!! ¡Vuelve a casa, María!!"
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